Ahora viene Jack a recordarme los tacos de cochinada. Demonios, sólo me obliga a pensar en esa noche donde mi objetivo fue: perder el espacio vital entre los cuerpos.
No, ni lo imagines como sexy, o cursi, o chido, besarte entre bocado de tacos de cochinada no era el fin de mi velada mental.
Aciago español, quiero que vuelvas, te maldigo infeliz ser humano porque te extraño, me gustaría saber qué fue de tí. ¿Te casaste y por eso me abandonaste? ¿Doña Lechuga te hizo parte de su ensalada forever and ever? ¿o sólo te la comiste porque te volviste vegetariano? y luego ¿por qué me aplicas la ley del hielo?
C dice que todos los hombres de mi historia, sí yo también creo que exagera pero bueno sirve para ilustrar este cuento, terminan por odiarme, ¿te ha pasado igual querido M? jajaja ¿me explicas porqué? (claro, si es tu caso, sino igual explícame malditasea porqué te fuiste, y me dejaste en silencio, osh, juegas con mi paciencia, igual nunca vuelves, osh osh osh).
En fin, en tu honor jamás volveré a comer tacos de cochinada, lo consideraré como nuestro cuasi recinto nidito de amor. Cuando casi te tuve entre las garras pero te me fuiste vivito; jajajajaja.
Te quiero M, vuelve, sino, devuélveme la memoria que ahora ocupas, vacíala.
gracias,
Orly
No hay comentarios.:
Publicar un comentario