21.10.09

sólo sueños son...


cerre la puerta con candados a las dos y media de la madrugada. menos de 24 horas y ellos te podrían perseguir.

te levantas con algo puesto que es diferente al desconcierto. total, el sueño terminó con un abrazo, cuando al abrir los brazos dijiste "el niño de ojos color gris". él salto a tus brazos, eso te puso contenta, significaba que ya había terminado lo feo del sueño, sin ser pesadilla.

por la carretera es un personaje de mis sueños. él evoca sensaciones de crisis exisencial, en un grado de dilema. siempre es decidir irme con él o alejarme. él ya no existe, aún lo sueño.

ayer, recuerdo ibamos hacía nAcapulco. él tiene una casa allá, y me invitaba a dar una vuelta en bote; (en el episodio anterior él me tomaba de la mano y nos ibamos, a la puesta de sol, caminando, dándole la espalda al mundo...) flotar sobre el mar no es de desdeñarse. me lancé al mar, a nadar... éste tenía una consistencia viscosa, un verde mohoso. aún así nade. la orilla era resbalosa, intentar salir del mar requería de ayuda, no tenía playa. (los sueños son así, incoherentes). recuerdo poco, también así pasa con ellos. el estado alpha arranca rapidamente los hilos del sueño que aun cuelgan de ti.

él de nuevo me invitaba a estar con él, a irme con él. puesto así, lo único que hice fue irme antes de que el saliera de esa habitación del hotel de paredes blancas. una voz en off decía "su madre lo tiene mal criado, él no conoce las cosas, todo se lo dieron siempre". de la nada, su madre resultó ser alguien de temer. salí del lugar en tono de huida casual. nade de vuelta, salí del mar. ahí fue donde lo vi de lejos, un niño de unos ocho años con playera gris, con cabello lacio negro y corto. lo ví y dije "el niño de ojos grises", él corrió hacía mi como si en mi reconociera algo más que un pariente. nos abrazamos. me desperté.

devuela al estado alpha, me pregunté porqué otra vez volvía a soñar con él. no en una situación tan romática (el atardecer hace casi cosa mucho más poética que cursi) sino en algo tan raro como un mar verde viscoso. después me pregunté porqué me había lanzado a nadar. porqué me habría ido con él en un primer instante.

sin duda los sueños son algo inconexo e inexplicable. afortunadamente son la paradoja de la razón. cómo sabría que ese niño tenía unos ojos del color de la incertidumbre...

[sigh] she's too tired to continue...





No hay comentarios.: