30.5.09

universal traveller


no sé qué día deje tener este deseo.

(meses de memorias borradas después)

camino por la acera de mi casa, tengo sólo un pensamiento en mi cabeza: flautitas+M. ¿por qué? ni dios responde. es muy arriesgado, apenas te conté ayer que había algo de extrañeza en mi ante él, M te digo no dios.

ingenua pensé se me había deslavado de la piel con ese temazcal-extremo del domingo pasado. ingenua conjugado en tiempo presente perpetuo.

me concentro, camino viendo al suelo, y pienso que si fuera al lugar de las flautitas definitivamente ordenaría dos de pollo y una de frijol. es la mezcla perfecta concluyo. en eso suena mi celular, y de nuevo es un número desconocido, la verdad estoy acostumbrada que me hablen de teléfonos prestados. en fin, contesto, la pila dice que se acabará pronto pero no hago mucho caso.


    interlocutor: ei qué trampa, te vi pasar la calle pero no me viste, estoy en la esquina de tu casa. -cómo iba a verle, venía sumida en profundas meditaciones-

    orlyx: ahh que ondas (obvio no sabía si sí sabía quien era pero igual por alguna mística razón no me entró el ataque de paranoia, en eso, medio nano segundo después reconocí la voz) ahí voy.


temí que mi celular me traicionara a media conversación. pero nada, terminó muy pronto y camine de vuelta a esa esquinita. y sí, ahí estaba, fuera de su auto, esperando a qué cruzara. magia. verdadera magia. increíble. nadie nunca lo hubiera imaginado.

tome aire, y me pregunté si era real. lo vi, mis ojos traicionan, pero ¿tanto? cruce la calle y no pude más que darle el gran abrazo que tenía guardado en el ropero.

te imaginas, ahora sólo me faltaba llevarlo a comer flautitas para que en serio creyera que lo que imagino puede convertirse en realidad. ya había comido pero aceptó acompañarme a comer. sobra decir que el hambre se fue a dar la vuelta y no volvió.

me dijo que venía de la escuela, que todos los días cruza mi calle, que hoy me vio y se dio cuenta que no lo ví porque venía viendo el suelo. no mentía, venía pensando en él.

pensé, bueno, si ya estamos tan cerca, si ya volvió, si me habló, ha de ser por algo, y dije: oye ¿no quieres ir a beber unas chelas a mi casa mientrás esperas a tu amigo?. fuimos, estuvimos, existimos, tejimos una realidad entre las paredes blancas de ese cuarto y reí mucho, no como siempre, sólo como lo hago con él.

y pasaron las horas entre humo y burbujas. rapido como el aire de las montañas, me despeine. y no hubo esa extrañeza. aunque fue extraño. no incómodo.


lo increible sucede.


he's my superheroe.






officially: she's too much inlov.

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